Los Ojos Del Santo
Los ojos del santo miran el último suspiro, sus causas y su fuente, de dónde ha salido, a dónde ha ido. Miran al hombre que sufre adolorido en la camilla de un hospital al que ha llegado malherido, no herido físicamente, por ningún lado este sangra, está enfermo ya de muerte pero por su fe se salva. Sus suspiros son lamentos y se mezclan con el viento de una sala que apesta al conocido "olor de enfermo", aunque llora en el silencio, cuando nadie le está viendo, consolando a su familia por lo que el mismo está sufriendo. Que decía entre sonrisas "Dios me sana, Dios me cuida", más lloraba en el silencio cuando nadie le veía. Que siendo sano repetía hallando en mente la alabanza "tranquilos que mi alma en la paz del señor descansa". Apagados sus sermones, aún rogando en oraciones, más por el perdón en su alma que por todos sus dolores, con el aire que le falta siente que se le escapa el alma, y la abraza con desespero hasta ponerla contra el suelo. Aún valien...